De la creación a la clasificación: sentar las bases
Todo contrato empieza en la fase de creación. Aquí se redacta el documento, se parte de plantillas aprobadas y, cuando el volumen lo exige, se apoya en inteligencia artificial para generar borradores a partir de parámetros del negocio. El objetivo es reducir el tiempo de redacción y evitar que cada área reinvente cláusulas desde cero.
La segunda fase es la clasificación. Una vez creado, el contrato debe organizarse y etiquetarse: tipo de contrato, contraparte, área responsable, fecha de vigencia. Una buena clasificación desde el inicio es lo que hace que meses después el documento sea localizable en segundos y no un archivo perdido en un correo o una carpeta compartida.
- Creación: redacción con plantillas y generación asistida por IA.
- Clasificación: etiquetado por tipo, contraparte, área y vigencia.
- Beneficio conjunto: menos tiempo de redacción y trazabilidad desde el día uno.
